Suena contradictorio, suena extraño tener a ese par de frases unidas en un solo párrafo. Suena mal. Pero, tan mal como suena, tan mal es la realidad... El problema es que en la religión debería mandar el sentido de la unidad, de la cooperación, de la ayuda, de la bondad y del amor pero, nada es más lejano a ese asunto ya que, en la religión a la hora de elegir a los líderes se hace de manera política, e incluso se descarta a el que me cae mal, al que me mira feo, al que no me gusta por x o y motivo. Vean, el liderazgo no es una situación o una elección popular. El liderazgo es la capacidad de hacer las cosas por ti mismo e impulsar y motivar a que otros hagan lo mismo. Tener el cargo ayuda, por supuesto. Y ayuda muchísimo. Pero, al final lo importante es tu relación con Dios, es que El apruebe tus actos, que El guíe tus decisiones, es lo único que importa. Si no te dieron el cargo, no dejes que por eso te sientas poco. Sigue trabajando, que tu esfuerzo sea el ejemplo, que no te detengan, se imparable, como un río que a pesar de que le ponen una represa busca por donde desbordarse, que tu actitud hable por ti, que no haga falta más aclaratorias, ni el cargo, título o puesto. Mirate en el espejo de todo lo que Jesús paso y date cuenta de que aún cuando tus hermanos te desprecien Dios en su infinito amor seguirá cuidándote, guiandote y ayudándote a continuar, no te rindas. Les pido que difundan este mensaje si te sientes identificado. Probablemente otros estén pasando la misma situación
Jehud Martínez
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viernes, 18 de noviembre de 2016
Política y Religion
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